Hotel Rural Arredondo es el “campamento base” perfecto tanto para el relax como para la aventura.
Todo comienza en nuestra propia puerta. Gracias a nuestra ubicación privilegiada, podrás sumergirte en la naturaleza sin necesidad de coche: desde el hotel parten numerosas sendas y rutas ideales para recorrer a pie o en bicicleta. Para los amantes del deporte y la adrenalina, el entorno ofrece opciones de primer nivel. Disfruta de la proximidad de tres preciosos campos de golf.
Descubre la belleza del paisaje asturiano con rutas ecuestres inolvidables. Explora el corazón de la montaña con rutas de trekking por uno de los parques nacionales más espectaculares de España, nuestros “Picos de Europa”. No te pierdas la experiencia de bajar el río Sella o el Deva en canoa, un plan muy divertido. “Te ayudamos a gestionar tus reservas para que solo tengas que preocuparte de disfrutar”.
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Las playas de Llanes forman uno de los paisajes costeros más variados del norte de España. En muy pocos kilómetros se alternan largas franjas de arena abiertas al Cantábrico con pequeñas calas escondidas entre acantilados. Esa diversidad es precisamente lo que hace que cada playa tenga su propio carácter: algunas son salvajes y abiertas al viento del mar, otras tranquilas y recogidas, perfectas para pasear o simplemente sentarse a escuchar el ruido de las olas.
Desde el Hotel Rural Arredondo se puede acceder fácilmente a muchas de estas playas, lo que permite descubrir cada día un paisaje diferente sin necesidad de recorrer grandes distancias.
Algunas de las playas más espectaculares del concejo se encuentran en entornos completamente naturales, rodeadas de prados y acantilados. La sensación al llegar a ellas es la de encontrarse frente a un paisaje intacto, donde el mar y la tierra parecen haber dialogado durante siglos.
La Playa de Torimbia es uno de los ejemplos más conocidos. Su gran arco de arena, protegido por colinas verdes, crea una imagen casi perfecta de la costa cantábrica. Desde los miradores cercanos se aprecia la forma curva de la bahía y el contraste entre el azul del mar y el verde intenso del paisaje.
Estas playas suelen estar más abiertas al oleaje, lo que les da un carácter más salvaje. Son lugares donde el viento, las mareas y la luz cambian el paisaje constantemente.
Otras playas son más recogidas y accesibles, con aguas generalmente más tranquilas y arenas amplias. Están rodeadas de prados y pequeñas formaciones rocosas que emergen del mar como islas.
La Playa de Barro es una de las más representativas. Sus islotes de roca, visibles especialmente con la marea baja, crean un paisaje muy fotogénico y cambiante. Es una playa perfecta para caminar, bañarse o simplemente contemplar el mar.
Este tipo de playas combinan naturaleza y comodidad, lo que las convierte en lugares ideales para pasar una jornada tranquila junto al mar.
También existen playas que sorprenden por su forma y su relación con el paisaje interior. Algunas se esconden entre colinas o se adentran hacia el interior como si fueran pequeñas rías.
La Playa de Poo es una de las más curiosas. El mar entra por un estrecho canal entre rocas y se abre después en una playa tranquila, protegida del oleaje. Este tipo de lugares crea una sensación diferente al resto de la costa: más silenciosa, más íntima.
Las playas de Llanes tienen algo que las hace especiales: nunca son exactamente iguales. Las mareas transforman el paisaje, descubriendo rocas, canales y reflejos nuevos en la arena húmeda. La luz del Cantábrico, tan cambiante, hace que una misma playa pueda parecer distinta cada pocas horas.
Por eso muchos visitantes no se conforman con conocer una sola. Cada jornada puede convertirse en una pequeña exploración por la costa, descubriendo nuevas calas, caminos entre acantilados o miradores desde los que contemplar el mar.
Para quienes se alojan en el Hotel Rural Arredondo, estas playas forman parte esencial de la experiencia: un entorno natural privilegiado donde el mar, el paisaje y la tranquilidad del oriente de Asturias se encuentran.
Descripción: Acceso: A la aldea de Llames se accede desde la carretera comarcal AS-263 por una estrecha cartera que parte de Belmonte. Se inicia y finaliza el recorrido en Llames.
Distancia: 11,2 Km. Itinerario: Llames – Playa de Villanueva – Playa de Cuevas del Mar – Villanueva – La Pesa – Llames. *
Distancia desde Llanes a Llames 22 Kms.
La ruta se inicia en Llames. Una vez estacionado el vehículo en esta aldea, comienza el itinerario tomando el camino asfaltado que lleva hacia la playa. La playa de Llames, o de Aguamía por el río que allí desemboca, es un largo brazo arenoso perpendicular a la línea de costa. El arenal abraza las márgenes del cauce varios cientos de metros hacia el interior, hasta el punto de configurar una playa casi fluvial. El mar desaparece tras los acantilados y el oleaje apenas penetra durante las mareas más fuertes. Encima de la playa del itinerario toma a la derecha un camino de tierra de circulación reservada a vehículos agrarios que conduce al Bramadoriu de Llames, un extenso campo de bufones que por su singularidad geomorfológica ha sido recientemente incluido en la Red de Espacios Naturales Protegidos con la categoría de Monumento Natural. Si la mar está en calma, los muchos respiraderos de las cavidades subterráneas se limitan a expulsar el aire comprimido en las galerías por los golpes del oleaje. Sin embargo, en los días de fuerte marejada, el Bramadoriu se transforma en un espectáculo que produce admiración y temor. Entonces, el agua y el aire son expulsados de la bóveda con gran fuerza alcanzando decenas de metros de altura. Los quejidos del Bramadoriu se dejan oír a muchos kilómetros. En ocasiones se oyen incluso desde los lejanos Picos de Europa, no en vano los pastores de esas peñas rezan: “Cuando sientas sonar el Pozu Pría, coge leña pa’l otru día”. Desde el Bramadoriu el itinerario prosigue por una senda que, serpenteando por encima de los acantilados, conduce a la cercana playa de Villanueva primero, y a la de Cuevas después. La bajada a esta última se realiza por una escalera que discurre a través de un pequeño bosque de encinas. Estos árboles constituyen en una de las peculiaridades botánicas de mayor valor ambiental del oriente astur. Desde Cuevas, el itinerario toma la carretera que lleva a Nueva para desviarse luego, a la derecha, retornando a Llames por las carreteras y caminos que cruzan Villanueva y La Pesa.
Puntos de interés turístico: Llames: Playa, Bufones. La Pesa: Fabricación artesanal de quesos, miel y embutidos. Villanueva: Playa y Arquitectura de Indianos. Garaña: Palacio de los Marqueses de Argüelles.
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Visitas a museos y centros de interpretación, la basílica de Covadonga y sus lagos o cuevas como las de Tito Bustillo.